Entrenar con una bicicleta eléctrica

Las bicis con asistencia eléctrica se están convirtiendo poco a poco en una alternativa de entrenamiento tanto para ciclistas experimentados como para aquellos que llevan poco tiempo entrenando.

En el caso de las personas que ya tienen una buena forma física, la bicicleta eléctrica les ofrece una oportunidad única para comenzar nuevas rutas, quizás demasiado largas o demasiado dificultosas y que no se habían atrevido a encarar. Esto les permite fijarse nuevos retos y entrenar siempre con la tranquilidad de no sobrepasar sus límites y no sufrir lesiones por esfuerzos excesivos.

Entrenamientos con bicicletas eléctricas

Por ese motivo, las bicicletas eléctricas son perfectas para volver a entrenar tras una lesión, permitiendo ir poco a poco y recibir ayuda en cualquier momento que se desee para evitar forzar los músculos o los tendones lesionados, contribuyendo a que vuelvan a adaptarse gradualmente al ejercicio.

Son también recomendables cuando se comienzan nuevos métodos de entrenamiento, por ejemplo, ciclistas que suelen entrenar en carretera y que ahora quieren pasarse a la montaña o que han realizado siempre rutas cortas y ahora quieren unirse a grupos de rutas mucho más largas.

En el caso de las personas que llevan poco tiempo entrenando, los motores eléctricos de asistencia al pedaleo les facilitan seguir el ritmo cuando se realizan salidas en grupo. Las salidas en grupo son una de las maneras más divertidas de disfrutar el ciclismo, pero si no se está en forma, pueden ser un auténtico calvario.

Son muchos los que aparcan la bici tras la primera salida al llegar a casa molidos y a pesar de haber dado todo lo que podían, no haber sido capaces de seguir el ritmo del grupo, más experimentado. Esto causa una gran frustración, ya que la persona lleva su cuerpo al límite, se siente mal y aun así ve que no puede seguir al resto.

En los entrenamientos en bicicleta es mucho más importante la frecuencia con la que se sale a pedalear que el hecho de sobrepasar las fuerzas en una única salida. Con la asistencia al pedaleo se puede elegir el grado de ayuda, por lo que siempre se puede contar con ese empuje extra necesario y recortar en los momentos en los que no es necesaria potencia.

Estos motores facilitan que puedan salir a realizar rutas personas con diferentes niveles de forma física, consiguiendo así que los que tienen menos fondo vayan ganándolo poco a poco, sin sufrir demasiado y sin retrasarse del resto, disfrutando de la salida al ritmo de todo el mundo.

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